Texto: Inmaculada García
Desde hace ya unos años pasamos el Fin de Año en Marruecos, de una forma especial y muy diferente.
Este fin de año de 2009 éramos 18 personas en 9 coches. Alguno era repetidor de otras ediciones de fin de año … Hasta ahora nunca había escrito yo la crónica del viaje , pero en esta ocasión me he animado a ello y aquí está….
Todo empieza el día 27 de diciembre de 2009 en el puerto de Algeciras a las 17:00, que como casi siempre es el punto de encuentro para embarcarnos juntos hacia África.
Presentaciones, besos y abrazos a los conocidos y amigos y entrega de documentación. Travesía tranquila y recomendaciones para la frontera. Los trámites de la aduana fueron bastante rápidos. Llegada al hotel Ibis (en Castillejos, al lado de la frontera), ducha rápida y cena. Cargamos los GPS´s y pequeña tertulia para el que podía resistir algo más después de un día intenso.
Con las pilas cargadas, el 28 poníamos rumbo a Marrakech. También serían muchos kilómetros, pero teníamos todo el trayecto con autopista y todo el día para que los nuevos hicieran practicas con su GPS. Paradas, risas, cambio de piloto, alguna que otra siestecita…Llegábamos a la ciudad Roja sobre las cinco, con lo que teníamos tiempo suficiente para ducharnos, salir a la plaza y regresar a cenar. Desde el hotel fuimos hasta la plaza de una forma diferente y divertida, alquilamos un autocar (nuevo y reluciente) para todo el grupo. Después hicimos grupitos para movernos con más agilidad por la zona. Entre zumos de naranja, dibujos artísticos de henna en las manos de nuestra preciosa Mª Elena y su madre Mª José, la compra de cachimbas, telas maravillosas, dulces y algún que otro cachivache, nos íbamos retirando al hotel. La cena y poca tertulia ponía fin a esta jornada, había cansancio y las piernas se iban solas a la habitación.
El 29 sería un día emocionante y agotador, desde Marrakech a Demnate y luego rumbo Sur hasta coger pista donde pondríamos rumbo al Este para llegar a Boumalne. Nos esperaba el corazón del Gran Atlas por una carretera secundaria en muy mal estado por algunas zonas, a cambio nos regalaba un espectáculo paisajístico y tan solo nos cruzamos en todo el trayecto con unos pocos coches y un camión frenético que nos da un buen susto (principalmente a Enric y Gema). No había tiempo para el piscolabis, las horas pasaban y teníamos que recorrer 240 km. de asfalto y 100 de pista. La comida se retrasa hasta dejar el asfalto.
En la parada decidimos que tiene que ser algo rápido, solo nos queda poco más de 2 horas de luz y 100 km. de pista. Nos ponemos en marcha y todo iba muy bien hasta que nos encontramos una máquina retroexcavadora arreglando un paso estrecho. Se supone que tenemos que esperar a que terminen, pero eso no nos convence mucho. Intentamos acceder por un sitio roto, pero lo reconsideramos y 2 coches empiezan a buscar otro paso y en poco tiempo lo encuentran. Hemos perdido un tiempo valioso de luz, pero aún tendremos otro pequeño contratiempo. Cuando empieza a anochecer la batería de un coche se sulfata y deja de funcionar el motor, hay que cambiarla, no hay problema, tenemos a nuestro espectacular mecánico Jesús con su coche lleno de repuestos y en un periquete problema resuelto. Pepe vuelve a tener batería y seguimos. Es de noche y decidimos abrir camino nosotros a partir de ese momento, hasta el espléndido hotel que nos espera (el Xaluca Dades).
Aunque todo el grupo llega bastante cansado, estoy preocupada por Enric y Gema, están exhaustos y quizá piensen que todos los días serán así de duros. Cenamos y ya más relajados 10 componentes hacemos la típica tertulia, hay comentarios del día, risas, conversación trascendental, risas, anécdotas, risas…y a dormir.
El día 30 salimos en dirección a Tinerhir para dejar el asfalto poco después de Alnif, tenemos 276 km. por delante de los cuales 111 son de pista. Hoy sí tenemos el piscolabis y también comemos tranquilamente sentados, con mesa, chacolí y café (todo un lujo). Estamos llegando antes de las 5 a Rissani. 2 coches nos vamos a Arfoud (nos alojamos en Xaluca donde disfrutar de la piscina y los masajes es un placer) y el resto del grupo hace turismo en el mercado de Rissani. Las caras de hoy tienen otra expresión: Xaco después de su masaje está en la cuarta dimensión y el resto del grupo trae encima algo de juerga que empieza en una tienda en Rissani. Juerga que se comenta y se descontrola durante la cena (lágrimas y dolor de estómago por la risa), que continúa en la discoteca y por fin se desborda totalmente en la habitación de Enric y Gema, seguimos pensando que ¡sois geniales!.
Ha sido un día inolvidable, hemos disfrutado todos a tope y nos vamos a dormir con agujetas en el estómago y la sensación maravillosa de sentirse vivo.
El objetivo del día 31 es comer huevos fritos en un oasis, haciendo un recorrido de 135 km. en bucle, pues hoy dormimos en el mismo hotel, parando antes de la comida unos a buscar rosas del desierto y otras piedras preciosas, mientras que los demás hacen el piscolabis de rigor. Yo por supuesto a buscar piedras también.
Antes de llegar al “oasis de los huevos fritos” hacemos una parada en una khaima, nos tomamos un té , conversamos con su gente, nos hacemos fotos y les dejamos juguetes, ropa y calzado.
Tras la comida hacemos sobremesa con café, cava, chistes y risas. Seguimos ruta haciendo dunitas pequeñas y discontinuas y estrenándose los nuevos. Sin mucha demora nos dirigimos hasta Arfoud para visitar nuestra escuela “El Desierto de los Niños” “Corazón guerrero”. Siempre que entro allí, pienso ¡qué bien huele! Hago un llamamiento a todo el mundo que de alguna forma quiera colaborar y sentir que un cachito de la escuela “El Desierto de los Niños” también es suya, colaborando con material, con participación activa, con aporte económico siendo socio o simplemente con algo puntual (como comprando una camisa de ADN por ejemplo). Todo es bien aceptado, el que quiera puede llevar el material directamente a la escuela y el que quiera aportar algo económicamente, entrando en la página de www.asociaciondesiertoniños.es tiene información de cómo ponerse manos a la obra, o si necesita más información, puedes ponerte en contacto directo con nosotros en el 636 30 26 78 (soy Inmaculada).
Bueno que me desvío…Ataviado el que quiso con indumentaria del lugar, nos fuimos reuniendo antes de la cena de fin de año, que por cierto conseguimos que nuestra mesa fuera muy ruidosa. Comentarios, risas, pitidos, más risas, gorritos y matasuegras…se acercaban las 12, más risas, alguna que otra lágrima de añoranza… Como siempre, las uvas te las comes como puedes, todos los años se te llena la boca a destiempo o no vas al tiempo de los bongos o simplemente te mueres de la risa solo mirando a David, genial!!!. Un rato de discoteca y a dormir, al día siguiente nos esperaban las dunas
La travesía del día 1 era de 90 km. de los cuales unos 46 era de asfalto y el resto de pista y dunas hasta llegar al hotel Toumbuctou. Entramos por el Norte en las dunas, desinflamos ruedas, escuchamos las recomendaciones del jefe, pautas a seguir y …a disfrutar. Al principio el estrés de los nuevos (César, Fer, Enric y Xaco se estrenan) la prudencia de los veteranos (Fede, Julián, Pepe, Jesús y David) y el paso del tiempo, hacen que todo el grupo disfrutemos al
máximo. El piscolabis habitual, más dunas, la comida con sombra, sobremesa y todos los lujos con los que nos regalábamos todos los días (compañía, dosis de cariño y sobre todo mucho y muy buen humor). Tras la comida nos esperaba el río de arena y el mítico paso del Dakar por las dunas. Simplemente sensacional, llegábamos cerca del Toumbuctou poco antes de esconderse el sol, con lo que decidimos subir con los coches hasta donde estaba un grupo que había subido en dromedario para ver la puesta de sol.
Ya en el hotel, cada uno se relajó un poco como quiso hasta la hora de la cena. Los comentarios de hoy son los habituales de las jornadas de dunas: los avisos de las bajadas con mimo, los sustos de las inclinadas laterales, las salidas despavoridas de algún que otro copiloto etc., lo típico. Tras la cena, el que pudo resistir a la tertulia, se quedó un rato, como nuestra marchosa pareja Pepe y Pepa (creo que ellos no fallaron una sola noche). Tampoco fallaban a la tertulia Alicia y Jesús. Con todas las anécdotas y el humor que nos ha acompañado durante toda la semana, creo que a este viaje en concreto podíamos adjudicarle la medalla de honor a la terapia de la risa.
El día 2 nos esperaba intenso, estaríamos todo el día en las dunas. Mati prefirió quedarse en el hotel, las dunas le agobiaban un poco y con el día anterior tuvo suficiente, nos pareció buena idea la propuesta de Cesar, él decidió quedarse con su chica y hacer turismo por la zona. Fuimos adentrándonos y buscando los pasos sin huellas de otros coches, superando alguna que otra olla, pasos de arena muy batida, en definitiva un poco de todo, sin mucho esfuerzo y sin incidencias destacables. Después del piscolabis 3 coches (Jesús y Alicia, Gema y Enric y Xaco) deciden que ya tienen suficientes dunas por el momento y les acompañamos hasta el río. Poco después se juntarán con Cesar y Mati en un albergue y comen todos juntos. Mientras, los 5 que decidimos
continuar nos proponemos llegar a comer al oasis de Oubira, buscamos los pasos (las dunas están al revés), hay que zigzaguear mucho y poco a poco avanzamos, apenas hay incidentes. Lo conseguimos a las 4 de la tarde, con satisfacción de todo el grupo que estamos pletóricos, comemos y después nuestra joven Mª Elena nos regala la sobremesa con un baile espectacular. Continuamos en las dunas hasta aproximarnos al hotel, pero proponemos (para el que quiera) llegar al albergue Erg Chebi de nuestro amigo Zaid, que está a 5 km. en dirección Norte siguiendo por dunas y todos se apuntan. Se nos hace de noche llegando al albergue, tomamos un té, inflamos ruedas y regresamos por pista al Toumbuctou.
Ya en el hotel, la cena, las risas, los chistes…A dormir.
Día de empezar a regresar, el 3. Después de 70 km. de pista, cogeríamos asfalto hasta Meknes. El trayecto fue cómodo, con las paradas de rigor y la de Azrou, que había que hacer las últimas compras. Ya en el hotel, la cena y una pequeña tertulia para cerrar el viaje, al día siguiente madrugaríamos para intentar llegar a Ceuta a buena hora
Día 4 último día de este viaje. Se dio bien no hubo incidencias y estábamos llegando a la hora prevista a la frontera, pero allí nos encontramos con mucho tráfico y lío, el grupo se rompió un poco y los únicos que no perdieron el barco previsto fueron Pepe y Pepa, el resto del grupo esperamos al siguiente. Travesía tranquila y despedida.
Os quiero decir a Julián, Mª José y Mª Elena a Jesús y Alicia a Pepe y Pepa a César y Mati a Fer y Maribel a Enric y Gema a David y Toni y a nuestro José María alias Xaco, gracias a todos vosotros por haber sido tan tolerantes, disciplinados, solidarios, divertidos y en definitiva estupendos. Hacéis que nuestro trabajo sea muy placentero.
Gracias GRUPO!!!