Viernes 13 de marzo, Ferrolterra
Desayuno en el hotel.
Al salir del hotel realizaremos un pequeño desplazamiento de 65 Km. por autopista hasta nuestro punto de partida en Cabo Prioriño. Esta será una ruta corta, pero muy bonita.
Aquí nos encontramos con un observatorio de aves, desde donde podríamos ver diversas especies, como gaviotas, cormoranes, charranes, alcatraces y pardelas, entre otras. También disfrutamos en este lugar de unas magníficas vistas de la entrada de la ría de Ferrol, en su día protegida por la batería de defensa punta Viñas. Data del siglo XVIII, concretamente del año 1799 y constaba de un frente al mar y unas dependencias para la tropa y equipamiento. También se encuentran en este lugar los restos de la batería de defensa costera de Priorino y las instalaciones de radares.
Reflectores. Aquí podremos adentrarnos en los túneles de reflectores de una de las baterías de defensa marítima del Golfo Ártabro. Las obras de estas baterías comenzaron el 30 de enero de 1929 y se prolongaron por espacio de cuatro años. El 13 de mayo de 1934 se realizan las pruebas de fuego y explanadas. Más adelante podremos ver los restos de las piezas. En tiempos en que la localización de los barcos y puntería con este material sobre los objetivos, sólo se podía materializar por métodos que necesitaban la visión directa del objetivo, en los momentos de falta de luz natural, se tenía que realizar esta operación, con luz artificial, utilizando reflectores alimentados por electricidad, alojados en túneles practicados en la roca viva, para defenderlos de posibles ataques y evitar que fueran descubiertos desde el aire. Para ello, se construyen túneles y justo a la salida de ellos, podremos disfrutar del océano Atlántico en todo su esplendor. Al fondo, si la visibilidad nos lo permite, observaremos la entrada de las rías de Betanzos y Coruña, así como la mítica Torre de Hércules.
Batería de Costa Prior. Primero en la parte de arriba en dónde se situaban las piezas. La línea de defensa del Golfo Ártrabro estaba compuesta por cinco baterías. Sólo en la número 5, situada en el monte de San Pedro de A Coruña se conservan los cañones. Además de las impresionantes vistas, podremos ver los restos de las piezas Vickers 381, con un diámetro interior de 38 centímetros y que disparaban munición de 800 kilos de peso a una distancia de 35 kilómetros o más. Después en la parte de abajo, en dónde podremos entrar en la base de la pieza.
Para finalizar la ruta, haremos una pequeña parada en Cabo Prior, en dónde también se puede visitar el bunker de telemetría, en dónde se tomaban las medidas de la distancia, rumbo, velocidad y deriva del objetivo con el telémetro.
Regresaremos al hotel por autopista.
Cena en el hotel con el resto del grupo que se unen un día más tarde.